domingo, 4 de agosto de 2013

Paredes vacías

Jamás me había sentido tan feliz como en este momento por mis paredes vacías... hasta hoy las percibía como falta de: permanencia, pertenencia, incluso de voluntad. Hoy disfruto mis paredes vacías... en el espacio que forman tengo y combato las peleas más fuertes y dolorosas de mi vida... y los actos de amor más fuertes y placenteros de mi vida. En ellas aprendo y crezco, me retraigo y salgo.

Ha sido un fin de semana tan fluido... todo inició desde el viernes que inicié el curso de teaching y learning y a hacer mi planeación final del M. Por la tarde me reencontré con Emma y compartimos... carajo quiero confiar más en mi experiencia, en mi habilidad y capacidad para mirar y ser espejo... Emma, la tigresa racionalizante... guardó silencio... y a cambio me regaló el mirar que no todo necesita (talvez nada... pero ahora es todavía difícil para mí concebirlo) no todo necesita de mi esfuerzo y trabajo para ser. No empujar el río diría Naranjo... no empujar el río querida Patty... amo los encuentros tan fructíferos.

Después a mirar otros espejos con N. y M. ambas con parejas y ambas en momentos muy curiosos... fue tan grato verlas con sus chicos y mirar mi propio camino. Me gusta mi camino, tan poco convencional y tan mio...

Desde ayer C. y su chica están en casa... muy grato, y maneras distintas de compartir... el vacío permitió que llegáramos el Don y yo a la terassita... cantarle "detrás de mi ventana" en ese tono dramático que exige la canción, divertirnos entre una comitiva de adultos mayores un sábado por la noche sin si quiera pensarlo... eso eso es no empujar el río y dejar que fluya... así no empujar el río y dejar que fluya esta siguiente semana que inicio actividades formales... que fluya...

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