!ojalá se muera! Le dije a mi mamá. Creo que jamás le había deseado la muerte con tanto sentimiento y convicción a alguien. ?cómo le hace eso a sus hijos? ?que carbón golpea a su mujer, trabajadora, luchaba, que lo ama así como a sí porque es un pendejo que ante la adversidad se refugia en la droga y en el alcohol? Tres hijos con hambre y él se refugia en el alcohol. Y encabronada con E. Porque siento tan brillante se deja y lo permite. pon un hasta aquí le digo a mi mama que le diga.
Pongo un hasta aquí y E. Es también mi enojo. Hasta cuándo aceptaré arbitrariedades, las tuyas, las mías y la nuestras? Hasta cuándo esperar a que cambies, cambiemos y cambie cuando de entrada se que yo no quiero cambiar, o ya no por nuestro cambio.
Me duelo, me duele a profundidad. Y me descubro más M. de la que pensaba. Lo que me une no es la concepción de lo divino si no la concepción de ser humano, de comunidad, de fraternidad ... Aunque sólo sea en lo escrito. Lo que me une es la posibilidad de encuentros y desencuentros.
Disfrutar el clima helado, lluvioso, boscoso. Jamás pensé que en algún momento ir a un bosque fuera opción para mi. 45 minutos caminando a solas bajo la lluvia constante, los árboles, mi decisión, mi dolor caliente a ratos con punzadas y llamaradas... Me convencen de que ahora también es destino. Como amé por primera vez el clima helado, y mi decisión consciente de mantenerme con salud. Resulta que ahora el frío mesa también un respiro, un retiro, un encuentro conmigo, con lo que quiero.
Resultó que somos equipo porque mal que bien logramos ciertos objetivos que teníamos claros: no faltar a la renta, que comenzarás a estudiar, que continuará en la formación... Y no somos comunidad. La diferencia entre uno y otro, es que la comunidad a diferencia del equipo vela por la seguridad, el bienestar y tranquilidad de sus integrantes mientras cumple con sus objetivos. Y a que no adivinas quien dijo la diferencia?
Ante los percances la actitud de juego, de convivencia, de lo malo, del retraso, hacer un jugo. Manifestandonos, mientras muchos que en serio hicieron lo mismo estaban siendo torturados. Ni modo yo soy torturada cada quincena cuando mis condiciones de trabajo no son las mismas que las de mis padres y no puedo tener la vida que ellos tuvieron casi sin salir de la carrera.
Mi tía me masajea... Me dice que en el cuello está mi miedo. Claro que tengo miedo, claro que no quiero decirle mi miedo, o al menos no ahí frente a todos. Tengo miedo (iba a decir de tomar mi decisión) en realidad tengo miedo de llevar acabo mi decisión. De sus consecuencias y tengo miedo que aún tomando la decisión no esté tranquila, no sepa como estar en mi felicidad, no sepa como estar tranquila y feliz. Una fantasía catastrófica injustificada. Durante día medio supe como estarlo, me salió natural, supe como llorar en una capilla y supe como protegerme. Sé llorar, sé divertirme, sé cuidarme para mantenerme saludable. Entonces a qué le tengo miedo Patricia? Y también tengo miedo así que con todo y miedo tengo esperanza y me tengo a mí.
Siento el corazón en brazas. Me siento en brazas con un nudo en la garganta de mirarme tan frágil y tan fuerte. De mirar mi debilidad y mi fortaleza.
De mirarlo tan débil y no permitirme mirar su fortaleza porque esa no justifica mi angustia ni mi tristeza de decirle "te lo agradezco pero no"
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