Quiero llorar también por mi miedo y por mi fortaleza, por mi esfuerzo, por mi felicidad, quiero llorar por mi y por él. Por los años juntos y los años que de aquí en adelante cada quien caminará por su lado. Y de nuevo solo me llora el ojo derecho.
Llorar por los mil ocho mil exámenes que aún me faltan por calificar y por los que ya califiqué.
Y el nudo en la garganta es todo esto y más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario