domingo, 20 de octubre de 2013

Que alguien me diga...

El pretexto es una crítica de mi papá... En realidad son mis ganas de llorar... De llorar por todo y por nada. Son mis ganas de llorar por todo lo que dejo atrás, por quien dejo atrás... Y lo difícil que es... Y lo fácil a la vez. Llorar por mi presente, por mi angustia, por mi ansiedad, por el bastón cerrucho, por mi bastón cerrucho por mis heridas que son tan gráficas en toda mi piel. 

Quiero llorar también por mi miedo y por mi fortaleza, por mi esfuerzo, por mi felicidad, quiero llorar por mi y por él. Por los años juntos y los años que de aquí en adelante cada quien caminará por su lado. Y de nuevo solo me llora el ojo derecho.

Llorar por los mil ocho mil exámenes que aún me faltan por calificar y por los que ya califiqué. 

Y el nudo en la garganta es todo esto y más... 

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