Hace tan solo unos minutos que hablába sobre la necesidad de tener reglas en esta casa, que es nuestra. Te decía que como primera regla quería que estableciéramos que antes de salir de esta casa, uno se despide del otro, no importando que tan de prisa, de enojo, de salida estuviéramos.
Y entonces por casualidad (ajam) me dirigí a Gioconda Belli... como me gusta esa mujer y llegué a sus "Reglas de juego para los hombres que quieran amar a mujeres mujeres"... y entonces recordé que muy al inicio de nuestra relación, cuando llevábamos muy poco saliendo y tu llegaste muy de mañana un día que tenía clases en el Claustro... y estuve a punto de faltar a una de mis clases favoritas y te dije "entraré a clases, me lo agradecerás después", y con ello sólo quería decir lo que después te puse en una suerte de instructivo, y te lo dije y repetí varias veces. Buscando ser más yo, y siendo yo para entonces, estar yo contigo. Y así, eso me ha llevado a un ir y venir, para que finalmente esté compartiendo vida, cama, casa contigo, siendo más yo que nunca. Si el gran amor del que habla Hannah Arendt que además me permite ser yo misma, porque yo misma me lo permito.
En fin, después te entregué las reglas para convivir conmigo, y recuerdo que te decía que tenías que elegir muy bien el momento para tratarme como princesa y el momento para tratarme como esclava, porque soy mujer de fundamento, diría Gabs. Y por ello hoy te dije, quiero que me trates diferente, quiero respeto. Si quiero respeto, primero respeto.
Así recordé que la primera regla del juego no era despedirse, la primera regla del juego es: RESPETO. Y en pos del respeto por mí y por ti jugaré todas mis cartas, más allá del amor que te tengo, será el respeto.
Me siento tan feliz, una felicidad que sabe cotidiana, que sabe mundana, una felicidad en este mundo que es mi mundo. Estoy de acuerdo con C. cada uno hace lo que puede por mejorar su entorno, eso implica necesariamente primero mejorarse a uno mismo. A una misma. No sé si mejorar sea la palabra, creo que me gusta más decir que caada uno hace lo que puede por transformar su entorno. Yo hago lo que puedo por transformar mi entorno al menos.
Y mi entorno transformado ha dado lugar a amarte y admirarte, porque me amo y admiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario