No necesariamente llegar... el asunto es que hace unos segundos me percaté que en cuestiones, al menos, de computadoras me encantan los shortcuts o atajos... me encanta descubrirlos de manera accidental y poder aplicarlos a mi antojo. Me encanta que la unión de dos o más teclas lleven a la computadora a realizar acciones que normalmente requiere abrir un menú, dos submenús y dar como veinte clicks.
En fin... será tema para otro post... porque resulta que... mientras cavilaba y hacía un autoanálisis de mi constitución ontológica... se me fue la vida... o la mañana del domingo y ahora debo salir corriendo a hacerla de transporte colectivo.
Felices domingos.
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