martes, 23 de abril de 2013

En realidad yo venía llorando...

Y ver la escena me conmovió, si bien la oscuridad aún no es tan penetrante a esta hora, es realmente oscuro ya, me encontré con una vecina que es invidente... no sabía que era vecina, y lo de la invidencia... lo sospeché por su bastón y lentes negros en plena noche... iba sola hacia su casa como yo (aunque no exactamente creo... esta era la tercera vez en el día que venía de regreso a mi casa del trabajo y/o alguna actividad must do...)

Entonces le pregunté ¿se sabe el camino o como sabe en qué momento cruzar? Y venía camino hacia acá (vive casi enfrente) cómo este sería un mejor post, que cualquiera menos poético jo, donde compararía el caminar rumbo a su casa de esta vecina, con el caminar, o mejor dicho mi caminar en esta vida, y que habrá extraños o propios que puedan apoyrte y ayudarte a llegar... y al final sólo yo puedo reconocer cuando he llegado... o aún falta camino...

Hay en el espejo del baño una nota que dice ¡Lo logramos! Lleva desde la mañana y yo no lo puse... y ahora que estoy aquí más bien blue... saber que puedo llegar a mi casa, cuando está sola, y comer palomitas con vino tinto como siempre lo había pensado... no tiene precio. 

1 comentario:

  1. ¡Qué ciegos estamos ante nosotros mismos! diría el buen

    Me encantó el ¡Lo logramos!. Me parece que hay algo en los tiempos que mueve cosas.

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